Metanoia (del griego μετανοῖεν, metanoien, para cambiar una mente) es un enunciado retórico utilizado para retractarse de alguna afirmación realizada, y corregirla para comentarla de mejor manera. Su significado literal del griego denota una situación en que en un trayecto ha tenido que volverse del camino en que se andaba y tomar otra dirección.

Esta palabra también es usada en teología cristiana asociando su significado al arrepentimiento, sin embargo y a pesar de la connotación que a veces ha tomado no denota en sí mismo culpa o remordimiento, sino la transformación o conversión entendida como un movimiento interior que surge en toda persona que se encuentra insatisfecha consigo mismo. En tiempos de los primeros cristianos se decía del que encontraba a Cristo que había experimentado una profunda metanoia.

La metanoia también es denominada por la religion catolica, como una transformacion profunda de corazón y mente a manera positiva. Hay teólogos que sugieren que la metanoia es un examen de toda actividad vital y una transformación de la manera como se ven y aceptan los hombres y las cosas. (Guardini, 1982:139)

¿Qué era par los griegos y los romanos una Metanoia? Para los griegos, significaba un desplazamiento o cambio fundamental; más literalmente trascendencia de la mente (meta, por encima o más allá, como en “metafísica” y noia, de la raíz nous, “de la mente”). Para los romanos, se hace referencia a la tradiciónn cristiana temprana (gnóstica), cobró el sentido específico de despertar la intuición compartida y conocimiento directo de lo más elevado, de Dios, “Metanoia” era quizás el término clave de los cristianos primitivos como Juan Bautista. En el corpus católico, la palabra Metanoia se tradujo eventualmente como “arrepentimiento”.

¿Qué podemos hacer a través del aprendizaje?

La palabra que en todo el Nuevo Testamento aparece traducida como arrepentimiento es la palabra griega meta-noia (μετανοια) que significa transformar la mente. Hallamos la raíz griega meta (μετα) en muchísimas palabras de uso corriente, tales como metáfora, metafísica, metamorfosis, etc. Tomemos la palabra metáfora; significa transferir el significado. Hablar metafóricamente es hablar más allá de la palabra en su significación literal, llevarla por encima o más allá y de este modo trasladar el sentido de lo que se dice a un plano distinto de la palabra en sí. Por su parte, la metafísica se refiere al estudio de lo que yace más allá de lo observable en la ciencia física pura, como el estudio de la naturaleza del ser, la teoría del conocimiento (gnosis - episteme) o el hecho de la conciencia. Metamorfosis es la palabra que describe la transformación de la forma en la vida de los insectos como la transformación de una oruga en mariposa. Es un traslado, transferencia o transformación de una estructura a otra del todo nueva y que yace más allá de la anterior. La partícula 'meta' indica transferencia, traslado o transformación. Denota algo 'más allá'.

La segunda parte de esta palabra —noia— proviene del griego nous, que significa mente. Por consiguiente, la palabra metanoia tiene entonces que ver con la transformación de la mente. ¿Por qué, entonces, la palabra arrepentimiento resulta inadecuada? O, dicho de un modo más preciso, ¿por qué constituye aquí un error? La palabra castellana 'arrepentirse' proviene del latín poenitare que quiere decir tener pena. Penar, sentir pena, lamentar, es un estado de ánimo que todos experimentamos de vez en cuando. La palabra griega metanoia yace muy por encima de este significado. No se refiere a un estado de ánimo. No contiene ni la menor sugestión de pena o lamentación. Se refiere a una nueva mente, y no a un nuevo corazón, pues es del todo imposible cambiar el corazón, cambiar la manera de sentir, sin haberse hecho una mente nueva. Y una mente nueva significa una nueva manera de pensar, una modalidad de pensamiento totalmente nueva, con ideas nuevas, con nuevos conocimientos, con una actitud enteramente nueva hacia todo en la vida. A pesar de lo mucho que se ha dicho y escrito acerca de esta palabra de tan tremendo significado, y acerca de su errada interpretación, y a pesar de que muchos eruditos han insistido una y otra vez en que el término 'arrepentimiento' no es su traducción verdadera y exacta, todas las traducciones ordinarias del Nuevo Testamento aún llevan la palabra 'arrepentimiento', implicando con ello que lo que se enseña es un cambio moral y no mental.